XXII Edición

Curso 2025-2026

Luis Cappuyns

Las hormigas toman el poder

Luis Cappuyns, 16 años

Colegio La Farga (Barcelona)

Si una hormiga encuentra restos de comida en una biblioteca, es solo cuestión de tiempo que se quede e invite a sus amigas a asentarse allí. La cuestión es que, pasadas unas semanas, probablemente habrán aprendido a leer y eso puede causar problemas, ya que las hormigas de un único hormiguero son muchísimas, y en poco tiempo habrán leído el contenido entero de dicha biblioteca y tendrán conocimiento de todo, y el conocimiento es poder. De este modo, las hormigas se convertirán en la especie más poderosa de la Tierra, transformándose en una gran amenaza para la humanidad. Es por eso que la prohibición de comer en las bibliotecas está basada en una realidad que pocos ven, pero que es cierta.

A menudo nos quejamos de este tipo de normas, que aparentan ser caprichosas e inútiles. Detrás de ellas nos imaginamos al típico bibliotecario viejo y gruñón, que nos hará barrer toda la sala a cuenta de que hayamos dejado caer al suelo una miga de pan.

Pero la realidad es muy distinta: esta norma existe para mantener la superioridad de nuestra especie. Imaginemos que aquellas hormigas que se colaron y adquirieron poder dejaran las actividades propias de su especie y se pusieran a inventar tácticas bélicas o, simplemente, a redactar una constitución universal en la que ellas estuvieran incluidas. Esto sería, probablemente, una catástrofe.

Por tanto, la próxima vez que me vea tentado a comer en la biblioteca, intentaré pensar en el efecto en cadena que mi actitud podría causar, así como en que el bibliotecario es un hombre que ha puesto dicha regla por una razón que va más allá de su entendimiento.