XXII Edición
Curso 2025-2026
Apagón
Enrique García Pedrosa, 17 años
Colegio Mulhacén (Granada)
El verano pasado, pasé la tarde con varios amigos en la casa de uno de ellos. Sus padres no estaban, así que teníamos el salón para nosotros solos. Lo estábamos pasando muy bien hasta que se fue la luz.
Al principio, aquello nos hizo gracia. Encendimos las linternas de los móviles y nos pusimos a recorrer las habitaciones. Después de un rato, nos dimos cuenta de que faltaba uno de nosotros. Lo llamamos varias veces, pero no contestaba. Pensamos que se había escondido algún cuarto o en el baño, así que seguimos buscándolo.
Después de varios minutos recorriendo la casa a oscuras, empezamos a ponernos nerviosos. Habíamos subido a la planta superior cuando, de repente, salió de una habitación dando gritos. El susto fue tan grande que uno de nosotros se cayó al suelo y otro salió corriendo escaleras abajo, sin mirar atrás.
Cuando nos dimos cuenta de lo que había pasado, empezamos a reírnos, incluso el que se había caído. La luz volvió poco después, pero ya nadie hablaba del apagón. Lo que recordamos de aquella noche es el susto que nos llevamos.
